Regalo inesperado en Pendik
Llegué a Pendik un poco cansado, con la energía algo baja después de tantos retrasos en el camino. La atmósfera en la calle es un constante ir y venir de personas y vehículos, el ruido del tráfico mezcla motores con gritos de vendedores ambulantes. Mientras camino, el aire huele a especias y pan re…