Entre las sombras del pasado y el bullicio del presente en Erbil
El día se desperezaba en Erbil, y yo ya estaba en la calle Qaysari, a pocas manzanas de la Ciudadela. El sol apenas comenzaba a calentar el aire fresco de la mañana. La mezcla del olor del pan recién horneado con el humo de las parrillas me atrapó. Había algo acogedor en ese momento. Pero el entusi…