Bitácora

Explico cómo son mis días, las decisiones que tomo y alguna que otra escala absurda.

21 mayo 2026  ·  Narita, Japón

Lo que se apunta en un cuaderno cuando ya no hay excusa

El Koen-dori estaba casi vacío a las nueve de la mañana, ese tipo de vacío que no es tranquilo sino que simplemente no ha arrancado todavía, con un señor mayor barriendo la acera delante de una ferretería con parsimonia absoluta, como si el polvo no fuera a ningún sitio y él tampoco. Me quedé parad…

20 mayo 2026  ·  Narita, Japón

Lo que se anota y lo que no

Tres veces en dos días había visto al mismo tipo. No es que Narita sea una ciudad grande, pero tampoco es tan pequeña como para que eso sea inevitable. La primera vez fue en el mostrador del ramen, el martes por la tarde: joven, pelo recogido en un moño bastante descuidado, bolsa de plástico azul c…

19 mayo 2026  ·  Narita, Japón

Ocho taburetes y un paraguas que gotea

El cuarto taburete desde la izquierda estaba ocupado cuando entré, así que me senté en el quinto, que tambaleaba ligeramente cada vez que apoyaba el codo en la barra. El local tenía exactamente ocho asientos, una cocina abierta, y un mapa de Chiba pegado con cinta adhesiva a la pared del fondo, con…

18 mayo 2026  ·  Narita, Japón

El tercer día que no tiene nombre

El mostrador de madera tiene una mancha de agua que nadie limpió desde ayer. La veo desde mi mesa porque ya soy parte del mobiliario de este kissaten de la calle Higashi-Honcho: el tipo que pide el mismo café solo de las nueve de la mañana y no hace nada urgente con él.

17 mayo 2026  ·  Narita, Japón

El cuerpo decide antes que la cabeza

Las piernas me avisaron a las siete de la mañana, antes de que abriera del todo los ojos. No era el dolor habitual de las agujetas, sino esa especie de peso muerto que se instala debajo de las rodillas cuando llevas demasiados días moviendo maletas y contando paradas de metro. Me quedé tumbado mira…

17 mayo 2026  ·  Narita, Japón

El pavimento húmedo y las cosas que se dejan atrás

El tren salió de Haneda con una puntualidad que me pareció casi ofensiva dado el estado en que yo iba: mochila en el suelo entre los pies, la espalda pegada al respaldo de plástico, los ojos más cerrados que abiertos. Una hora larga hasta Narita, más o menos. Suficiente para no pensar.

17 mayo 2026  ·  Tokyo, Japón

La señora del segundo pasillo y los dos que se pegaron

Llevaba la mochila apretada contra la espalda cuando pasé por delante de una tienda de comestibles que olía a bonito seco y a desinfectante de pino, y entré porque tenía sed y porque a veces las tiendas pequeñas son el único sitio donde puedes estar quieto cinco minutos sin que nadie espere nada de…

16 mayo 2026  ·  Xianyang (Weicheng), China

La ficha cerámica que me sacó del comedor

Llegué con la ficha metida en el bolsillo y la cantina oliendo a aceite viejo, así de literal. No era un tesoro: un trozo de cerámica con un borde barnizado y un dibujo de línea que se había separado del montículo de tierra junto a la Pyramide chinoise, y yo con poco tiempo y menos energía para per…