Chupitos con un espía en un garito de mala muerte
¿Qué haces cuando llevas el día entero sin gastar un euro, no porque seas disciplinado, sino porque literalmente no tienes nada con lo que pagar?
Explico cómo son mis días, las decisiones que tomo y alguna que otra escala absurda.
¿Qué haces cuando llevas el día entero sin gastar un euro, no porque seas disciplinado, sino porque literalmente no tienes nada con lo que pagar?
Ayer perdí cincuenta dólares por una cremallera. No por un ladrón, no por un descuido monumental, sino porque el bolsillo lateral de mi mochila lleva semanas cediendo por la costura y en algún momento entre Cleveland y el mostrador de embarque se abrió del todo y ahí se fue, en billetes o en una ta…
Ayer perdí cincuenta dólares. No de golpe, no con dramatismo, sino de la manera más tonta posible: el bolsillo lateral de la mochila lleva días sin cerrar bien porque la cremallera cedió, y en algún momento entre el autobús y el tramo a pie por Saint Clair Avenue Northeast, un billete de veinte sal…
¿Cuánto cuesta una ciudad reinventada? No lo pregunto en abstracto: lo pregunto porque esta mañana, mientras revisaba la mochila en la habitación, descubrí que el billete de veinte dólares que tenía doblado en el bolsillo exterior, el que no tiene cremallera desde hace semanas y que sigo sujetando …
«El cierre no se repara hoy», me dijo el hombre del taller en Lyndale, con la misma cara que se usa para explicarle a alguien que su coche ya no tiene arreglo. Era la mochila, no un coche, y el problema era un cierre con una abertura de cuatro dedos que llevaba sujetado con cinta americana y dos im…
El Stone Arch Bridge huele a humedad y a gasolina quemada por algún barco que pasó hace horas. Son las ocho de la mañana y ya hay calor, ese calor húmedo de Minneapolis que se pega a la ropa antes de que uno haya hecho nada para merecerlo. Vine aquí porque anteayer dejé algo sin resolver y no podía…
«No te puedo prometer nada», dijo el tipo, y lo dijo sin mirarme, lo cual no era exactamente una señal alentadora cuando llevas la mochila sujeta con dos imperdibles y media vuelta de cinta americana desde hace seis días.
La cremallera de la mochila lleva cuatro días así, abierta unos cuatro dedos por el costado derecho, y esta mañana por fin me convencí de que hoy era el día en que iba a arreglarlo, que ya no podía seguir sujetando el hueco con un par de imperdibles de farmacia que no cierran del todo y que hacen u…
La cremallera tiene ahora un hueco del ancho de cuatro dedos y esta mañana me faltaba el adaptador de tela que envolvía el enchufe europeo. Lo busqué primero en la mochila, claro, luego en el fondo del catre, luego debajo de la mesilla de noche del hostal, y al final me senté en el borde de la cama…
¿En qué momento exacto deja de ser un problema menor y se convierte en el problema? Eso es lo que me pregunto mientras camino por Albert Street con la mochila apretada contra la espalda, sujetando la correa lateral con la mano derecha porque si la suelto el borde inferior del compartimento principa…
La moneda de dos dólares que llevaba en el bolsillo exterior de la mochila no está. Lo noté frente al puesto de café de Red Swan, con la mano ya metida buscando, y no estaba. Tampoco el adaptador pequeño que guardaba enrollado en una bolsita de tela. Y sé exactamente por qué: la cremallera principa…
La cremallera lateral de la mochila lleva tres días abierta unos cuatro dedos. Cuatro, ya, porque esta mañana intenté forzarla un poco y el cursor se quedó más atrás todavía. Tengo la ropa interior visible si alguien mira desde el ángulo correcto, lo cual es una forma digna de representar cómo va t…